Por: Karen Sánchez
Durante el Subcomité Departamental de Prevención, Protección y Garantías de No Repetición, liderado por la Gobernación a través de la Secretaría de Gobierno Departamental, se hizo seguimiento al proceso para garantizar una nueva sede educativa para los estudiantes del corregimiento de Otaré, en Ocaña.
La iniciativa busca trasladar a la comunidad educativa de la actual institución, ubicada a pocos metros de la estación de Policía, con el fin de reducir su exposición ante posibles situaciones derivadas de alteraciones del orden público y fortalecer las condiciones de seguridad y protección de niños, niñas, adolescentes y docentes.
Durante el encuentro, la administración municipal informó que ya cuenta con los recursos para adquirir el lote seleccionado por la comunidad y que adelanta las últimas actuaciones jurídicas requeridas para concretar la compra.
Uno de los principales avances está relacionado con el saneamiento jurídico del predio. Para lograrlo fue necesario adelantar un proceso de pertenencia que se resolvió en aproximadamente ocho meses, pese a que este tipo de trámite puede tardar entre dos y tres años.
Posteriormente, surgió un inconveniente ante la Oficina de Instrumentos Públicos por la identificación de una de las personas vinculadas al antiguo registro del inmueble. Un nuevo pronunciamiento judicial permitió superar esta dificultad y ordenar el registro del predio, trámite que actualmente se encuentra en etapa de calificación.
Desde la Secretaría de Gobierno Departamental se reiteró la importancia de mantener el acompañamiento institucional a este proceso, teniendo en cuenta que los estudiantes son sujetos de especial protección y que la ubicación actual de la institución representa un factor de riesgo para la comunidad educativa.
Una vez se concrete la escrituración y adquisición del lote, se podrá avanzar en la construcción de la nueva sede educativa, que permitirá brindar mejores condiciones de seguridad y protección a los estudiantes y docentes de Otaré.
