- La Segunda Mesa de Asuntos Religiosos revisó logros, presentó una propuesta de educación religiosa y definió un enlace con el Ministerio del Interior para gestionar ayudas para las familias afectadas tras el sismo del pasado 10 de agosto.
Por: Paola Corzo
La libertad religiosa y las necesidades de las comunidades de fe fueron el eje de la Segunda Mesa de Asuntos Religiosos de Norte de Santander, un espacio que reunió a representantes del sector y a la institucionalidad departamental para revisar avances, plantear nuevas acciones y fortalecer la articulación en el territorio.
Durante la jornada se presentó el programa alternativo de educación religiosa, una propuesta orientada a promover el respeto por la libertad de cultos y la pluralidad de creencias en los entornos educativos.
También se socializaron los principales avances de la gestión departamental en materia de asuntos religiosos, entre ellos la asistencia técnica a los municipios, la adopción de la política pública de libertad religiosa y la creación y puesta en funcionamiento de los comités municipales. Estas acciones buscan fortalecer la participación y el reconocimiento de las diferentes comunidades de fe.
Uno de los puntos más relevantes del encuentro estuvo relacionado con la emergencia ocasionada por el sismo del pasado 10 de agosto. La Mesa designó formalmente a un representante del sector religioso que servirá como enlace con el Ministerio del Interior para facilitar la articulación de ayudas humanitarias y respuestas institucionales dirigidas a las familias afectadas.
La jornada permitió así consolidar un escenario de diálogo entre las comunidades religiosas y las instituciones, con énfasis en la garantía de derechos, la atención a las necesidades del sector y la construcción de acciones conjuntas que contribuyan al desarrollo social del departamento.
