- A través de un Puesto de Mando Unificado (PMU), las entidades competentes articulan acciones de seguimiento y prevención para anticipar posibles emergencias y evitar que las condiciones de riesgo escalen a una alerta roja.
Por: Diana Valderrama González
En atención a la alerta naranja emitida por la Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental (Corponor), la Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres de Norte de Santander lideró una jornada de trabajo en el marco de un Puesto de Mando Unificado (PMU), con la participación de las entidades competentes, para fortalecer el monitoreo de las cuencas hídricas y coordinar acciones preventivas frente a posibles situaciones de emergencia.
Durante la jornada, se revisaron las acciones de seguimiento y vigilancia de las condiciones de las cuencas, con el propósito de identificar oportunamente cualquier cambio que pueda representar un riesgo para las comunidades y activar las medidas necesarias para prevenir escenarios de mayor afectación.
Este espacio de articulación interinstitucional busca mantener una respuesta coordinada, fortalecer el intercambio de información y anticiparse a posibles eventos que puedan generar un incremento en los niveles de alerta, especialmente ante el riesgo de pasar de alerta naranja a alerta roja.
La Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres reiteró la importancia del trabajo conjunto entre las entidades técnicas, operativas y territoriales, así como de la vigilancia permanente de las condiciones hidrometeorológicas, para tomar decisiones oportunas y proteger la vida y la integridad de los nortesantandereanos.
“Hacemos un llamado a la comunidad para tomar medidas que permitan un uso adecuado del recurso hídrico y de esta manera mitigar cualquier situación de desabastecimiento que se pueda identificar en el departamento”, mencionó el Secretario de Gestión del Riesgo de Desastres, William Vera.
La Gobernación de Norte de Santander hace un llamado a las autoridades municipales y a la comunidad para mantenerse atentas a los comunicados oficiales, seguir las recomendaciones de los organismos de gestión del riesgo y reportar oportunamente cualquier situación que pueda poner en peligro a la población.
