El compromiso con la niñez vuelve a poner a Norte de Santander en el escenario nacional


• Juego, salud, nutrición, educación y protección social hacen parte de las estrategias que el departamento ha logrado consolidar en los últimos años para mejorar la calidad de vida de niños, niñas y adolescentes.


Por: Luis Tobón 

 

Detrás de cada niño que encuentra un espacio digno para jugar, cada estudiante que recibe alimentación en su colegio y cada familia que accede a atención médica especializada gratuita para sus hijos, hay acciones de fondo que han ayudado a construir un mejor futuro para las nuevas generaciones de Norte de Santander.

 

Durante los últimos 19 años, el departamento ha consolidado iniciativas dirigidas a la protección de la infancia y la adolescencia, con resultados que abarcan desde la recreación y la educación hasta la salud, la nutrición y el acompañamiento a las comunidades más vulnerables.

 

Una de las apuestas recientes es Brújula 2026, que llegó a cerca de 14.000 niños y niñas con jornadas recreativas y pedagógicas en distintos municipios, promoviendo el derecho al juego, la integración familiar y los entornos protectores.

 

A esta estrategia se suma Creciendo en Paz, que entre abril de 2025 y abril de 2026 benefició a más de 19.000 niños, niñas y adolescentes en casi todos losmunicipios, mediante actividades de estimulación temprana, crianza positiva, nutrición y prevención del trabajo infantil.

 

La atención en salud también representa un componente fundamental en el desarrollo social de la región. En ese sentido, con La Ruta del Corazón, que en 2026 completó 19 años de trayectoria, se ha logrado valorar gratuitamente a cerca de 7.000 niños, niñas y adolescentes, y se han realizado alrededor de 400 intervenciones quirúrgicas para atender cardiopatías y otras enfermedades cardiovascularesen menores provenientes de todo Norte de Santander.

 

También, desde hace 16 años, se desarrollan campañas gratuitas de cirugías de labio fisurado y paladar hendido, así como brigadas de diagnóstico de enfermedades renales y hepáticas pediátricas desde 2024 a la actualidad.

 

A estas acciones se suma el fortalecimiento del Banco de Leche Humana del Hospital Universitario Erasmo Meoz que, entre 2021 y 2026, ha permitido la pasteurización de 3.504 litros de leche humana que beneficiaron a 4.439 recién nacidos, gracias al trabajo de 1.933 madres donantes. La estrategia Frascotón y la concientización de la lactancia materna han contribuido a sostener esta red de solidaridad y nutrición, crucial para los primeros días de vida de los bebés nortesantandereanos.

 

Por otra parte, garantizar que los niños, niñas y adolescentes permanezcan en las aulas también significa brindarles condiciones adecuadas para aprender, crecer y desarrollar sus capacidades.

 

En ese sentido, Norte de Santander ha fortalecido su Programa de Alimentación Escolar (PAE), que pasó de atender a 120.000 estudiantes al inicio de 2026 a 136.000 en la actualidad, ampliando su alcance en los 39 municipios de competencia departamental.

 

Este crecimiento se suma a una trayectoria de resultados: desde 2016, el PAE departamental ha mantenido calificaciones superiores al 90 % en las evaluaciones del Ministerio de Educación Nacional, ubicándose entre los tres primeros departamentos del país en eficiencia y transparencia. Además, Norte de Santander ha impulsado modalidades innovadoras como la Comida Caliente Transportada, que permite llevar alimentos preparados a estudiantes de sedes educativas de difícil acceso, y un modelo diferencial en el que comunidades indígenas U’wa y Barí administran directamente los recursos y preparan sus alimentos de acuerdo con sus tradiciones culturales.

 

Asimismo, la entrega de 97.465 uniformes escolares y más de 1.600 estudiantes rurales beneficiados con alojamiento, alimentación y acompañamiento profesional al interior de los Hogares Juveniles Campesinos, son otras de las apuestas del departamento por la permanencia educativa y para reducir las barreras económicas, geográficas y sociales en Norte de Santander.

 

Otras estrategias de deporte formativo han permitido que, de 2024 a 2026, 13.564 niños, niñas, adolescentes y jóvenes participaran en escuelas de formación deportiva en 36 municipios. En el mismo periodo, 52.002 menores recibieron apoyo nutricionaly, específicamente en 2026, 17.908 recibieron 125.514 refrigerios.

 

En materia de rehabilitación, decenas de niños y sus familias han vuelto a sonreír en los últimos años gracias a los procesos de atención terapéutica e inclusión que ha consolidado el departamento para menores con discapacidad y sus familias.

 

Además, las actividades pedagógicas de memoria histórica, convivencia y prevención del reclutamientohan sido fundamentales para prevenir el trabajo infantil y fortalecer la protección de los derechos de la niñez y la adolescencia de Norte de Santander.

 

Norte de Santander, sin duda, enfrenta desafíos profundos y el riesgo de que niños, niñas y adolescentes vean interrumpidos sus estudios o sus proyectos de vida. Por eso, el más grande desafío está en lograr que las oportunidades sigan llegando a cada municipio, a las zonas rurales y a las comunidades históricamente más vulnerables del territorio; que la alimentación, la educación, la salud, el deporte y la protección no dependan del lugar donde se nace ni de las condiciones económicas del hogar, sino del compromiso colectivo por el futuro de las nuevas generaciones.