Desde que el pasado 11 de abril fue lanzada la Primera Brigada de Diagnóstico de Enfermedades Renales y Hepáticas Pediátricas, hubo gran expectativa por lo que sería incursionar en una nueva campaña de varias que ha liderado la gestora social, Cecilia Soler, para encausar a niños y niñas en la ruta de atención que les permita lograr un trasplante.
Hoy, como resultado de ese proceso fueron atendidos 114 menores de todo el departamento, de los cuales 12 fueron priorizados para trasplante, por lo cual entraron en una lista de espera a través de la Fundación Cardio Infantil.
Asimismo, 5 niños fueron clasificados con prioridad; 1 para enviar a Bogotá por necesidad de trasplante, 2 por prioridad para riñón, 17 que requieren continuar valoraciones por hepatología pediátrica, 56 que requieren seguimiento prioritario por nefrología pediátrica en Cúcuta, 2 que fueron enviados a manejo por urgencias en el Hospital Universitario Erasmo Meoz y 2 valorados en UCIP en otra institución.
Esta iniciativa para niños de 0 a 17 años, que se diobajo los lineamientos de la Corporación Juego y Niñez a nivel nacional, dentro de la Ruta 25, en el marco de la Brújula 2024 en medio de la celebración del mes de la niñez, permitió que el pasado 29 de mayo la gestora social, Cecilia Soler, junto a Migración Colombia, el Hospital Universitario Erasmo Meoz y la Fundación Cardio Infantil pudieran lograr el traslado de la pequeña, Hade Sánchez, de tres años, en un avión ambulancia medicalizada a Bogotá para su oportuna intervención.
El gobernador, William Villamizar, recibió por parte del equipo médico que intervino quirúrgicamente a Hade, la buena noticia que la menor está recuperándose de manera satisfactoria.
“Son acciones que nos permiten fortalecer la atención a la primera infancia. Por eso resalto esta acción que se coordina desde el despacho de la Gestora Social. Esta alianza interinstitucional salvó su vida y demostró el poder de la solidaridad y el amor en momentos cruciales”, comentó el mandatario departamental.
La iniciativa tiene como objetivo promover el derecho a recibir servicios de salud de calidad y propender por el bienestar físico, mental y emocional de los menores, en un ejercicio de corresponsabilidad entre la familia, la sociedad y el Estado.